Correo Prehispanico
Lunes, 18 Agosto 
En el México prehispánico, inclusive entre los Aztecas, existían los painanis, mensajeros del dios Painal, cuya definición etimológica es la de “el corredor veloz” e independientemente de transmitir mensajes, su oficio era de tipo religioso y ceremonial, ya que pregonaban el advenimiento de las Guerras Floridas. Es hasta el virreinato, cuando Felipe II, mediante un decreto expedido el 31 de mayo de 1579 en el Palacio de Aranjuez, nombra “Correo Mayor de Hostas y Postas de Nueva España”, a Don Martín de Olivares, al cual da posesión de su cargo el Virrey Don Martín Enríquez de Almanza, el 27 de agosto de 1580.
El correo novohispano en sus inicios, concebido como una empresa privada, considerado un oficio “vendible y renunciable” permanece por espacio de 187 años en manos de particulares. Con la instauración de las Reformas Borbónicas en todo el imperio español, el servicio de correos, que hasta ese entonces estaba concesionado sobre la base de Mercedes Reales, pasa a ser una función prioritaria de la Corona Española y toca a Don Antonio Méndez Prieto y Fernández, último Correo Mayor, entregar al Estado, el 1 de julio de 1766, el Oficio.
Es conveniente mencionar también que durante este período se establece el correo marítimo entre tres continentes: Europa, América y Asia; ya que la “Nao de China” comunicaba a Manila con el puerto fluvial de Sevilla, donde se asentaba la Casa de Contratación de Sevilla, a través de su paso por Acapulco, la ciudad de México y Veracruz. En esta época, Carlos III, expide la Real Ordenanza del Correo Marítimo el 26 de enero de 1777, modelo de todo un avanzado sistema de correos que comprendia toda la normatividad. existente en esa época. Documento elaborado por Don José Gálvez, Marqués de Grimaldi, quien estaba al frente de la Superintendencia General de Correos y Postas, con sede en Madrid.
